Microtonalidad Renacentista

Es frecuente encontrar personajes entregados a las sutilezas teóricas. El compositor renacentista Nicola Vicentino también estaba interesado por las sutilezas prácticas. En 1551 participó en una discusión pública en Roma, enfrentándose dialécticamente a otro compositor, Vicente Lusitano, ante un tribunal de dos jueces, compositores también: Bartolomé de Escobedo y Ghiselin Danckerts.  O tempora, O Mores! El juicio tuvo fama internacional. Hoy en día, como todo el mundo sabe, una discusión sobre teoría musical también tendría amplia repercusión, dando una medida exacta de cuán superior es nuestra inteligencia a la de nuestros antepasados.

Sin embargo, el contenido de la polémica, sobre la pervivencia de los modos griegos y la música diatónica frente a la incorporación de música cromática y enarmónica, no es relevante para este post. Lo es que Nicola Vicentino estuviese dispuesto a construir cuantos instrumentos fueran necesarios y a componer la música adecuada para demostrar su teoría. Y así nos legó una obra de vanguardia renacentista, música microtonal pura, con más maestría y menos pretenciosidad en su descubrimiento que la de Julián Carrillo, quien se atribuyó la paternidad del invento en el siglo XX. No es nada nuevo. También pasó con Colón y Leif Eriksson.

El caso es que en el sigueinte vídeo, pueden escuchar una de sus obras microtonales compuesta para archicémbalo, una suerte de clavicordio microtonal. Por su fascinante rareza merece figurar en esta página.

 

 

 

Sinesio de Cirene. Cartas a Hipatia

Sinesio de Cirene es uno de los grandes filósofos, pero también uno de los grandes desconocidos. Entre otras muchas ocupaciones, fue literato, arzobispo de Tolemaida, esposo y padre, filósofo neoplatónico y discípulo de la afamada Hipatia de Alejandría. De hecho, sus cartas son de las pocas fuentes directas que se conservan sobre esta. Aquí van dos de las cartas dirigidas a su maestra. En la primera, bajo la apariencia cotidiana de los azares editoriales se ocultan provechosas doctrinas sobre la iluminación, la filosofía platónica y el modo de vida. La segunda es una petición de consuelo en forma de epístola. ¿Cuál será el divino espíritu de la filósofa, que Sinesio implora al final de la carta? Es de lamentar que se hayan perdido su tratado cinegético y, sobre todo,  su obra sobre cómo alimentar a los perros.

Cartas a Hipatia

Lecturas areopagíticas (I): Los tres movimientos

En el Tratado sobre los Nombres Divinos de Dionisio Areopagita, que estoy leyendo con verdadero deleite y calor, se mencionan tres clases posibles de movimientos que pueden darse en todas las partes del mundo, esto es, divina, celeste y terrestre:

Decimos que las mentes divinas se mueven circularmente al unirse a los resplandores de la Belleza y del Bien, sin principio ni fin; en línea recta cuando ayudan a los inferiores, dirigiendo todas las cosas rectamente; en espiral cuando al ayudar a quienes lo necesitan, permanecen inmutables en su identidad,  girando alrededor de la Causa hermosa y bella de su identidad.

Además, también hay movimiento en el alma. Es circular cuando entra en sí misma separándose de las cosas externas, siguiendo la circunvolución unificada de su potencia intelectual. Concentrándose uniformemente como en un círculo la hace estable y volver de la multiplicidad de las cosas externas, y concentrada en sí misma y después de esa unión uniforme se une con sus potencias íntimamente unidas, y así ese movimiento la eleva hasta el Bien y la Belleza que trasciende todas las cosas, uno y el mismo, sin principio ni fin.

El alma se mueve en espiral cuando, en la medida que le conviene, es iluminada con los conocimientos divinos, no intelectualmente y de forma única, sino con razonamiento discursivo e inductivo y con operaciones mixtas y mutables.

Y el movimiento es rectilíneo cuando el alma, en lugar de entrar dentro de sí misma y moverse con inteligencia simple (…) procede hacia las cosas que están a su alrededor y desde lo exterior, como símbolos varios y múltiples, se eleva a las contemplaciones simples y unificantes.

Ciertamente el Bien y la Belleza, superior a todo reposo y movimiento, es la causa de estos y también de los tres movimientos en las cosas sensibles de este mundo y mucho antes de la situación de cada uno, de sus estabilidad y reposo, y también de su conservación y su fin. Por tanto toda estabilidad y movimiento procede de Él, está en Él, tiende a Él y por causa de Él.

Vemos como estos tres movimientos aplicados al alma constituyen tres formas posibles de conocimiento trascendente. El primero es una suerte de contemplación o de nube del no-saber. El segundo es una iluminación y un conocimiento divino, que emplea cualquier razonamiento válido aplicándolo a las cosas superiores. El tercero es un ascenso desde lo múltiple a lo Uno, realizado a través de las cosas sensibles y de los símbolos que manifiestan. Estos métodos de realización no son particularmente complejos. Mientras ustedes leen esto con mucha atención, se están moviendo espiralmente. También son la base esencial del hesicasmo en la ortodoxia.

No es mi única lectura de verano. También estoy con Los pazos de Ulloa.

Una escuela de Zen

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A quien interesare:

Estoy creando una escuela de meditación en la linea del Zen y he pensado que lo correcto era comunicarlo a los amigos que frecuentan esta página.

Esta escuela de meditación, que aún no tiene nombre, es de orientación laica, pero lo que en ella se ofrece tal vez pueda auxiliar a cuantos quieran estrechar más y mejor su íntimo convivio con Dios.

Muy a menudo este convivio se ve comprometido porque la persona no sabe la manera correcta de estar en silencio o de estar en quietud, de manera que las agitaciones de la mente interrumpen aquel buen propósito.

Por ende, también hay un hecho insoslayable y es que una gran cantidad de personas de buena naturaleza interior, se ven aquejados de los sufrimientos propios de la angustia, la ansiedad y el pánico, y dado que no se puede dejar a estas personas a merced exclusiva de psiquiatras, psicólogos y psicofármacos, justo es que aprendan el único remedio para curar -que no paliar-, este sufrimiento suyo.

A tal efecto propongo una enseñanza, unas conferencias, una práctica contemplativa en compañía y lo que se llama Dokusan, que significa instrucción privada.

Por lo pronto esta escuela y comunidad fraternal tendrá su lugar natural en Catalunya. Más adelante, ya veremos.

Cualquiera que esté interesado en la noticia, que me escriba a valgris@gmail.com y me lo haga saber.

Yo soy Santiago Jubany. Os saludo a todos.

Nicolás de Cusa. Verbum Caro Factum Est.

Aquí va este sermón de Navidad de Nicolás de Cusa. Atentos a los signos de los tiempos, es inevitable advertir que hay más teología, esencia del cristianismo y religio perennis en este sermón del s. XV que en la mayor parte de los documentos de hogaño. Desde luego, más que en toda la asignatura que cursé de Teología Fundamental. Partiendo de lo inefable de la esencia, del Misterio en sí, el Cusano procede a examinar la Trinidad y sus relaciones. Sutilmente, aplica también este esquema a nuestra relación interna con la divinidad y del Yo de las criaturas en Dios, que es el verdadero y perfecto. A modo de curiosidad, recomiendo el experimento mental de imaginarse -si es posible- hoy en día a un cura predicar este sermón y a los asistentes escucharlo. A continuación, extráiganse las consecuencias relativas a la Edad de Plomo, Kali-yuga, etc.

Ojalá estas palabras de sabiduría de uno de los cardenales más eminentes que ha dado la Iglesia revelen el sentido oculto e inefable de estas fiestas. Les deseo a todos nuestros lectores unas felices Navidades.

Nicolas de Cusa. Sermón XIX. Verbum Caro Factus Est