Heráclito. Fragmentos.

En la biblioteca de filósofos de esta casa, rica en presocráticos, faltaban los fragmentos de Heráclito. Fue llamado el Obscuro, a causa de la concisión de sus escritos y de los múltiples y arduos sentidos que se intuyen. Actualmente se le conoce por una metáfora afortunada, la del río esquivo a cuyas aguas no puede bajarse dos veces; imagen que tiene la virtud de aplicarse al tiempo, a la vida, al flujo de nuestros pensamientos y a las aguas de cualquier río. Crátilo, que debatió con Sócrates acerca de la esencia de los Nombres, era uno de sus discípulos. No despreciemos la sabiduría de los presocráticos. Hay un extraño gozo al leer sus fragmentos que no se da con filósofos más fatigosos, como Kant o Hegel. La naturaleza ama ocultarse, decía Heráclito, y nosotros amamos ingresar en la obscuridad de su ocultamiento.

Fragmentos-de-Heraclito

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s