Marsilio Ficino: Sobre los regalos de los Reyes Magos.

Reyes Magos

Hay muchas interpretaciones, inspiradas y necias, sobre los presentes que los Reyes Magos le trajeron a Cristo. Desde la literal hasta la simbólica, pasando por otras, como la moral, la mística, la gnóstica, la histórico-crítica, y así sucesivamente hasta conformar un tupido bosque de útiles árboles y plantas, necia maleza y hojarasca. Pero interpretación medicinal, sólamente conozco una. Y como no podía ser de otro modo, es del grandísimo Marsilio Ficino, en el segundo de sus Tres libros sobre la vida. Seguidamente, copio la traducción, para clarificar por qué merecían el título de Magos, y también para deleite de los lectores.

Los Magos, observadores de las estrellas, llegaron a Cristo, el guía de la vida, bajo la guía de una estrella. Ofrecieron un precioso tesoro de vida –oro, incienso y mirra-, dedicando al Señor de las estrellas estos tres dones que representan a los señores de los planetas. El oro representa la templanza de Júpiter, porque el oro es la substancia más templada de todas. El incienso  representa al Sol, porque brilla y da su aroma especialmente por el calor febeo. Y finalmente mirra, que refuerza el cuerpo y lo preserva, representando a Saturno, el más estable de todos los planetas. Igualmente, ancianos todos, acudid a los sabios Magos que traen dones para vosotros también, dones que van a prolongar vuestra vida, dones que entregaron un día para venerar al autor de la vida. Venid digo, ancianos, que toleráis con fatiga la vejez. Venid también cuantos estáis preocupados por el temor de la vejez que se acerca rápidamente. Recibid, os ruego, estos dones vitales. Tomas dos onzas de incienso, una de mirra y media dracma de oro hecho láminas. Machacad estas tres cosas juntas, unidlas y mezcladlas con un vino color de oro para formar píldoras. Lo realizaréis en la hora favorable cuando Diana disfruta del aspecto propicio de Febo o de Júpiter. Tomad una porción pequeña de este gran tesoro cada día al amanecer, y mojadla con un pequeño sorbo de vino, salvo que sea durante el calor del verano, porque entonces es mejor con un sorbo de agua de rosas. Si alguno de vosotros teme especialmente al calor, sea en el tiempo que sea, que añada mirobálanos, québulos o émblicos, en un peso igual al peso combinado del oro, incienso y mirra. Sin duda alguna, esto preservará vuestro humor natural de la putrefacción, evitará durante más tiempo la dispersión del humor, fomentará, confirmará y reforzará en vosotros los tres espíritus –natural, vital y animal-. Además, agudizará vuestros sentidos, afilará la inteligencia y conservará vuestra memoria.

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Esta entrada fue publicada en General.

2 comentarios el “Marsilio Ficino: Sobre los regalos de los Reyes Magos.

  1. Hola que tal una pregunta, Santiago Jubany es la misma persona que Ludovico el Rojo?? o porque el cambio?? veo que antes se publicaba con ese nombre y ahora con este otro, saludos desde Mexico.

  2. Ludovico el Rojo dice:

    Estimado Jesús: Santiago y yo somos personas distintas. Ambos escribimos en el blog y debajo del título de cada post puede identificar quien es el autor del mismo. Gracias por seguir el blog.

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