Exégesis de los cantos infantiles (II)

(Aquí, la virgen de la cueva)

“Que llueva, que llueva / la virgen de la cueva / los pajaritos cantan / las nubes se levantan / que sí, que no / que caiga un chaparrón / de almendras y turrón / que rompa los cristales / de la estación”

Que llueva, que llueva: Aquí se hace referencia al agua celeste, primer principio, que es la lluvia. La virgen de la cueva: La virgen de la cueva es la materia subterránea, segundo principio, que nunca ha engendrado metal alguno. Los pajaritos cantan: Esto son los sonidos harmónicos que provoca el fuego actuando sobre las materias. Las nubes se levantan: Es decir, la sublimación de los vapores. Que sí, que no: Aquí se hace referencia a la circulación filosófica. Que caiga un chaparrón: El chaparrón es algo que se precipita del cielo. De almendras y turrón: Es decir, que del cielo desciendan dones dulces y delectables. Que rompa los cristales / de la estación: Cuando la Obra está hecha, el huevo filosófico o matraz, (que es la estación), se rompe por sí mismo y la Obra está concluida.

P.S.// En algunas versiones apócrifas se dice “la vieja de la cueva” o “la bruja está en la cueva“, lo cual no cambiaría el sentido del canto. Existe una versión, muy malintencionada, que termina: “y los míos no / porque son de cartón“. Este añadido es perfectamente espúreo y absurdo.

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Esta entrada fue publicada en General.

12 comentarios el “Exégesis de los cantos infantiles (II)

  1. Andrei dice:

    Ufff, qué bello.
    Ahora estaré tatareaando un buen rato esta tonada.
    Si me disculpan…
    ‘Que llueva…’

  2. Marcos dice:

    Atinadísimo.

    Por favor, podrías decirme de dónde sale la ilustración.

    Abrazos.

  3. Con mucho gusto: proviene del Praetiosissimum Donum Dei, s. XVII (Bibliothèque de l’Arsenal, París, MS. 975). Su autor es anónimo, aunque hay otras versiones semejantes, a destacar las homónimas de Daniel Mylius o de Georges Aurach.
    Un abrazo.

  4. Marcos dice:

    Gracias amigo,

    ¿sabes qué significan la letra y el número de la parte superior?

  5. He mirado mi ejemplar y creo poder afirmar que se trata de la numeración de las XII planchas, donde F. XI, (en este caso) significaría Folium XI. Con toda seguridad.
    Un saludo

  6. Marcos dice:

    Muchas gracias, Santiago. Me llamó mucho la atención por su similitud con el mal llamado tarot de Mantegna, series e-s en argot, donde hay 50 láminas con una numeración formalmente similar.

    Un gran abrazo.

  7. Baruk dice:

    Me he quedado estupefacta… genial revelación.

    Un saludo y fantástico blog.

  8. Baruk, la cosa seguirá, Deo volente, porque este asunto tiene mucha miga, se ha tratado poco y pésimamente y ya iba siendo hora. Estas cosas son muy serias.
    Por lo demás, gracias por tus gentiles palabras: se hace lo que se puede y todo es poco para los ilustres visitantes que frecuentan este modesto lugar.
    Un saludo.

  9. Baruk dice:

    Pues fijate si ha sido efectivo el mensaje encubierto de la cancioncilla, que como chispazo mental, ha servido para hacerme entender el significado de otra de las canciones que repetia de pequeña:

    “Yo soy la viudita
    del conde Laurel
    que quiere casarse
    y no encuentra con quién.

    Si quieres casarte
    y no encuentras con quién,
    escoge a tu gusto
    que aquí tienes cien.

    Escojo a esta niña
    por ser la más bella,
    la dulce doncella
    de mayo y abril.

    Abrazines

    *

  10. Uy, esta cancioncilla -perfectamente canónica y compuesta como un diálogo- se presta a una exégesis muy profunda desde el primer al último verso. Es de orientación cristiana (posiblemente del cristianismo gnóstico) y parece evidente que depende de la fuente Q.
    A este respecto, consultar Ev. Tom. 107: “Dijo Jesús: «El Reino se parece a un pastor que poseía cien ovejas. Una de ellas —la más grande— se extravió. Entonces dejó abandonadas (las) noventa y nueve (y) se dio a la búsqueda de ésta hasta que la encontró. Luego —tras la fatiga— dijo a la oveja: Te quiero más que a (las) noventa y nueve“.
    Y Lc. 15, 4-6: “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
    y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido
    “.
    Esta escena concluirá en Juan, 19, 7: “...porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado“.
    No desarrollo más el tema porque ya has descifrado, en buena hora, el resto.
    ¿Me podrías no obstante citar la fuente a efectos documentales? Esto es: escuela y/o población dónde la cantabas.
    Grazie mille por esta preciosa aportación y un abrazo!!

  11. Baruk dice:

    Años 60-70 en la plaça d’Orient (luego plaça Rius y Taulet y ahora plaça de la Vil.la) en el barrio de Gràcia de Barna. Reconozco que fui un par de años con las monjitas, pero luego me sacaron y me consta que era un juego popular (tipo corro de la patata) entre las niñas aquel entonces.

    “Yo soy la viudita” (la desdichada, la tenebrosa, oculta en las tinieblas)
    “del conde Laurel” (donde se quedo Apolo?, que hago sin él?)
    “que quiere casarse y no encuentro con quién” (la viuda inconsolable con su torre destruida)

    “Escojo a esta niña
    por ser la más bella
    la dulce doncella
    de mayo y abril ”

    (No es en esa época cuando las bodas alquímicas dan lugar?)

    Que opinas?

  12. En mi opinión, una exégesis perfectamente lúcida, sin duda. Sólo puedo apostillar a la misma un par de notas alquímicas, de escaso interés, consciente de que la parte mistagógica, nos llevaría muy lejos. La “viudita” viste de negro, la “bella doncella” viste de blanco, el “conde Lauro” es dorado (l’auro) pero está muerto (aquí hay un misterio muy grande). El contexto es, sin duda, el de la boda química que, en efecto, se produce durante Mayo y Abril. Y de esta unión surge el oro inmaduro (que es verde).
    Pero de cien materias posibles, sólo una es la adecuada.
    ¡Realmente, la coplilla tiene mucha enjundia! Gracias por compartirla y por los datos suplementarios que aportas.
    Con afecto, tuyo, un abrazo
    Santiago.

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