Sabios…

(El Cosmógono con el más reputado biblista de este país: el dr. Enric Cortés, eximio cabalista y mi prócer sentimental en materia teológica, a quien hacía años que no veía)

Notifico a todos los comprometidos y comprometidas, que esta semana no he podido dar satisfacción a mis compromisos, porque estaba embarcado en un Simposio Internacional sobre El movimiento gnóstico en el marco del Cristianismo antiguo. Este hecho (que me ha permitido confraternizar con los mejores expertos mundiales sobre la materia), añadido a unas recensiones sobre el Códice Beza de san Lucas, me han tenido muy ocupado. Me disculpo humildemente y empeño mi palabra en que, desde mañana mismo, pondré al día este cuaderno (que es el suyo), en el orden privado y en el público. Pero es que, créanme, voy fundido. Espero de mi capacidad el poder desfundirme ipso facto y cumplir con mis deberes. Me lo exijo desde ya mismo, cuando aún ando saturado de tanto Nag Hammadi: confieso que es muy gustoso, pero obliga mucho. Gracias por su paciencia.

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51 comentarios el “Sabios…

  1. Marcos dice:

    Por la nota de prensa, parece que ha sido apasionante. ¿Colgarán las ponencias en Internet?

    Saludos!

  2. Ha sido apasionante y muy, muy intenso. Si no las cuelgan ellos, o si tardan mucho, las colgaré yo. Qué menos, amigo mío! Un abrazo!

  3. Marcos dice:

    Fenómeno, muchas gracias : )

  4. Jan dice:

    Horror !, me entero del evento cuando es demasiado tarde. Sin duda me hubiera acercado a alguna ponencia.

    He leído algunas cosas sobre los gnósticos y me despierta gran interés. Algo de ello he tratado en mi blog(También cosas sobre alquimia). Hace un tiempo publiqué un fragmento del clásico de Hans Jonas “La religión Gnóstica”, con la traducción al castellano de la versión que hizo este autor del Himno de la perla del apócrifo de Tomás, un importante texto gnóstico, junto a su interprtación simbólica. Para quien no lo conozca y esté interesado lo encontrará aquí:

    http://barzaj-jan.blogspot.com/2011/03/simbolismo-gnostico.html

    Hasta entonces era inédito en la red.

    Un placer Santiago encontrar este sitio.

  5. Estimado Jan,
    estas cosas, por alguna razón mal estudiada por la ciencia, suelen suceder. ¿Por qué nos enteramos siempre de las cosas a misses dites? Con ocasión de este Simposio, me he enterado de que aquí mismo están impartiendo un Master de tres años en “Gnosis y Cábala“, que concluye el próximo mes de Junio y aunque los profesores son nativos, están inmensamente capacitados. No es justo, pero es lo que hay, y es molestísimo.
    Precisamente, durante el Simposio estuve conversando con el Dr. Aranda, venerable anciano y sabio biblista de Navarra, sobre el Canto de la Perla y sus relaciones con el exodos, el parodos, la anamnesis platónica y demás jugos que se pueden extraer de este sugestivo texto, que recomiendo a todos los interesados y que pueden encontrar en el link que amablemente has colgado.
    (No obstante, el Canto de la Perla no era inédito en la red: lo publiqué yo mismo en una página anterior a la actual, llamada Philoso-phorum y que estaba dedicada a la Tradición Perenne. La traducción era de Charles d’Hooghvorst -en el cielo esté-, y publicada en papel circa 1985 en la revista La Puerta).
    Con afecto, tuyo.

  6. Jan dice:

    Estimado Santiago,

    Muy amable por tu rápida respuesta y la información sobre ese Master y demás cosas que comentas.

    En efecto, versiones del Himno o Canto de la Perla se pueden encontrar distintas en la red y ya desde hace bastante tiempo. Me refería a que era inédita esa versión en concreto, con la peculiaridad de que no aparece con su habitual división métrica, sino en prosa narrativa. Se encuentra en la obra traducida al castellano de Hans Jonas editada por Siruela basada principálmente en el texto siríaco que se cree anterior al otro griego que se conserva. (Según nota de esa edición)

    Siento no haberlo aclarado en su momento 🙂

    Un cordial saludo y muchas gracias por tu atención.

    Jan

  7. Metodio dice:

    Yo tengo un evento similar (un curso sobre Nag Hammadi) el mes que viene pero no son temas de mi agrado, precisamente. No puedo evitar posicionarme del lado del gran Ireneo.
    Debo disentir en que estas materias estén poco y mal estudiadas. Hay estudios muy buenos y muy serios. Me viene a la cabeza la tesis de F. Bejarano sobre el gnosticismo valentiniano, por citar sólo un ejemplo.

  8. Mi estimado Metodio, no me has entendido: lo que está mal estudiado por la ciencia es el fenómeno por el cual nos enteramos de las cosas cuando las cosas ya han acontecido. Sobre la Gnosis y el Gnosticismo, sabemos algo más.
    No conozco la tesis de Bejarano, pero me harías gran honor si me la haces llegar por correo, toda vez que la de Valentín es la escuela más solvente -a mi juicio- de las que poblaron los siglos II y III.
    No obstante, creo estar en condiciones de afirmar que los mejores estudios sobre el asunto, son los del insigne padre jesuita Antonio Orbe, factor de la enorme revista “Estudios valentinianos”, genio de la Patrística y tan gran conocedor de la obra de Ireneo, que le dedicó dedicó varios artículos y volúmenes -que a buen seguro conocerás-, publicados en la BAC (entre ellos, una pentalogía, creo recordar).
    En cualquier caso, yo me declaro Origenista (corregido de todo subordinacionismo) y Filoniano, por lo cual estos eventos (por tangenciales) mueven mucho mi interés y redundan en un mejor conocimiento del lugar, el momento y la circunstancia. Un saludo

  9. Ateneo dice:

    Veo que entre sabios anda el juego 😉
    Damos por buena la “tardanza” al ver que sus ocupaciones eran de gran altura, como era de esperar, aunque nos consta que ya ha comenzado a ritmo adecuado e inspirado. Esperaremos las ponencias mientras tanto, piando cual ave en busca de su sustento. 🙂

  10. En efecto, mi querido Ateneo: he empezado a dar salida a varios de los asuntos que declaré en “Deberes”. Y en ello estamos. Con la celeridad que me caracteriza, que tú conoces tan bien!

  11. Ateneo dice:

    Lo imaginaba, pero en este caso y en lo que me afecta, puede usted contar con mi permiso para cambiar su celeridad caracteristica por otra mas rapida 😉 pero igual de inspirada. Cuand pueda hablemos porque le adelanté en un correo cosas insospechadas y nada de volatiles que espero poder piar con usted en ese lenguaje que tanto nos gusta y agrada.

  12. Marcos dice:

    A mí los valentinianos me parecen muy divertidos. Me recuerdan ese poema de Borges que termina así:

    Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
    ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
    de polvo y tiempo y sueño y agonías?

    Por otro lado, debo reconocer que cuantos más trato de entender sus creencias, menos las comprendo : )

  13. Ateneo dice:

    Déjeme apuntar en relación al acertado poema de Borges que ya se realizaron varios experimentos por Bidl en los Estados Unidos donde se pudo constatar que antes de la actuación, de la conducta, el cerebro se activaba durante tres cuartos de segundo con la intención, y otros tres cuartos de segundo antes de la intención se formulaba o activaba el pensamiento, es decir, tenemos la intención, fruto del pensamiento que pruduce la elección de si realizamos o no la conducta.

    Lo sorprendente fue que pudieron medir con meridiana claridad que antes de esa intención y de ese pensamiento un área del cerebro se activaba sin saber bien qué era. Esto ocurrió en todas las pruebas que se hicieron. Asi apunto como debate lo siguiente:

    ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza?

    Saludos.

  14. Felicidad dice:

    Si me lo permitís, creo que ambos os estáis dejando atrapar por un enfoque excesivamente causalista y de ahí es difícil salir y, por tanto, entender lo que buenamente podemos esa “trama”.

    Un saludo

  15. Ateneo dice:

    Te lo permito felizmente 🙂 pero si lees bien mis palabras no hablo de causalidades sino más bien de unicidad. 🙂

  16. Felicidad dice:

    Pues gracias por permitirme felizmente , pero creo que hablas de unicidad en términos de causalidad, jejeje

  17. Ateneo dice:

    Como quieras 🙂

  18. ¡Por Júpiter Víctor! Hasta ahora no percibo lo acertado que estuve al titular este post con el título “sabios…”. ¡Me saco la boina ante estos indicios de hiperlucidez -que tampoco me extrañan viniendo de quien vienen- y si hallo un agujero por donde colarme, yo mismo terciaré en tan amable debate!

  19. Ateneo dice:

    Vaaaale, he captado la sutileza de su mensaje y me habia dado cuenta, tomando inmediatamente las medidas oportunas para corregir esa intromisión de una parte de mi que aún quiere su trono 😉

    Gracias¡¡

  20. Pero hombre de Dios, como canciller de la Mesa Pentagonal que sois, ¿queréis aún trono más distinguido o por algún inusitado escrúpulo lo dejaréis vacante por modestia? Hablad, mi amigo y satisfaced a vuestros circunstantes, como hacemos todos!!

  21. Ateneo dice:

    El trono a recuperar no era por mi sino por cierta parte incrustada que a pesar de los lavados y sublimaciones aún mantiene algo de fuerza por ahí dentro y que creo se ha dejado ver anteriormente. En ese sentido capté su mensaje. Lo de canciller lo ignoraba pero que no recuerdo haber recibido tal honor y mucho menos el nombramiento formal 😉

  22. Felicidad dice:

    …la insatisfacción me consume, Ateneo.. me tienes cual Penélope hilando y deshilando mientras cuido de que no te usurpen el trono, triste destino me espera si no lo remedias

  23. Ateneo dice:

    Gran destino para quien deshila por la noche lo hilado durante el dia. Su premio es ni mas ni menos que un héroe.

  24. Felicidad dice:

    Yo no quiero héroes, sino un hombre cuyos brazos sean flexibles ramas que me abracen y sus piernas fuertes raíces en las que entrelazar las mías .Vamos,amigo mío, quiero un hombre que me caliente la cama y eso sólo lo saber hacer mi Ulises adorado que, por otra parte, poco sabe de puntualidad.

  25. Marcos dice:

    Bueno, la conversación parece cada vez más críptica, pero no me resisto a recordar un poema de Ritsos sobre la espera de Penélope :p

    No era que lo le hubiera conocido a la luz del hogar, no eran sus

    andrajos de mendigo, su transfiguración –no, había claros indicios:

    la cicatriz de su rodilla, su robustez, la astucia de su mirada. Asustada,

    apoyando la espalda en la pared, buscaba una excusa,

    una prórroga de un poco de tiempo, para no contestar

    para no traicionarse. ¿Por él había gastado veinte

    años, veinte años de espera y de sueños, por este desdichado,

    salpicado de sangre, de barba ya blanca? Se echó sin habla

    en una silla, miró lentamente a los pretendientes muertos en el suelo, como si mirase

    muertos sus propios deseos. Y: «bienvenido», le dijo,

    escuchando extraña, lejana, su propia voz. En el rincón, su telar

    llenaba el techo de zigzagueantes sombras, y todos los pájaros

    que había tejido con brillantes hilos rojos en un follaje verde,

    de repente, esta noche del regreso, se volvieron de color ceniza y

    negro, volando por el cielo llano de su última espera.

    (Yannis Ritssos. Antología. Plaza y Janés, Barcelona 1979.
    Versión de Dimitri Papageorgiou).

  26. Ahí te han dado, Ateneo! En este brete te quería ver yo!! 😀

    P.S.// Marcos, tienes razón: incluso los valentinianos eran menos crípticos (muy bien hallado, por cierto, el poema de Yannis)

  27. Felicidad dice:

    Un precioso poema Marcos. Cierto es que rara vez lo que esperamos , cuando por fin llega, colme nuestras expectativas. Es más, cuantísimas cosas habremos ido dejando en el camino sin ni siquiera apreciarlas por ese motivo.Pero no tengo tan claro que lo que hiciese Penélope fuese esperar.Quizá estuvo caminando hasta encontrarse con Ulises por rutas imaginarias tejidas en esa tela de la que no se desprendía. Bien es verdad que no le reconoció hasta que hablaron de su lecho . D

  28. Felicidad dice:

    …quizá entonces no se vieron más que uno en los ojos del otro y, puesto que la mirada es lo único que no envejece, se amaron como siempre, como la primera vez y como la última. Copio de José Martí, este trocito de su poema titulado “Copa con Alas”:

    …Tu cabeza de negra cabellera
    ¿te acuerdas? con mi mano requería,
    porque de mi tus labios generosos
    no se apartaran. Blanda como el beso
    que a tí me transfundía era la suave
    atmósfera en redor.¡La vida entera
    que a mí abrazándote abrazaba!.
    Perdí el mundo de vista y sus ruidos
    y su envidiosa y bárbara batalla.
    (…)
    Oh amor, oh inmenso, oh acabado artista,
    en rueda o riel funde el herrero
    una flor o mujer o águila o ángel,
    en oro o plata el joyador cincela.
    ¡Tú sólo, sólo tú sabes el modo
    de reducir el universo a un beso!

  29. Marcos dice:

    Hola amigos,

    Sí, Felicidad, como sabes, Penélope hizo más cosas aparte de esperar. Había versiones que contaban que se acostó con todos y cada uno de los pretendientes, y otra decía que con Hermes. Según estas versiones, Penélope se quedó embarazada y dio luz al dios Pan.

    Bueno, a mí me parece más interesante esta otra historia, pues que la pobre se pase 20 años sin hacer otra cosa que aguardar la llegada de Odiseo es un poco triste, ¿no?

  30. Felicidad dice:

    No me tientes que si seguimos por ahí llegamos a los Diálogos amenos del Aretino.Santiago! ya no vamos a necesitar que tercies

  31. […] mitología var addthis_product = 'wpp-257'; var addthis_config = {"data_track_clickback":true};En la web del Cosmógogo, aka Santiago Jubany, se ha entablado una conversación muy interesante, en la que, entre otros, […]

  32. Marcos dice:

    Con permiso, he citado la conversación y la he apostillado:

    http://www.mmfilesi.com/blog/?p=723

    Abrazos.

  33. Odisea, canto XXIII, 97, dice Telémaco a Penélope;
    ¡Madre mía, descastada madre, eres de alma cruel! ¿Por qué te apartas de mi padre, en vez de sentarte a su lado, y hacerle preguntas y enterarte de todo? Ninguna mujer se quedaría así, con ánimo tenaz, apartada de su esposo, cuando él después de pasar tantos males, vuelve en el vigésimo año a la patria tierra. Pero tu corazón ha sido siempre más duro que una piedra“.

    Odisea, canto XXIII, 105, responde Penélope a Telémaco: “Si en verdad es Odiseo y ha llegado a casa, nos reconoceremos mutuamente, pues tenemos señales secretas para los demás que sólo nosotros dos conocemos“.

    Las fuentes, mis queridos, volvamos a las fuentes!!

  34. Ateneo dice:

    Ah, un brete cosmogónico, valesano y heróico donde los haya. Pero creo que Felicidad apuntaba a un héroe desconocido que quiere conocer y no conozco otro más que el noble Cosmógono cuyas hazañas son cantadas en épicos poemas.

    Por otra parte, Felicidad, insisto, humildemente, en que según tu deseo, sí que necesitas un héroe mayor que Ulises, el cual por otra parte estaba demasiado Colquidianamente ocupado.

    Mira bien a Hermes, que creo podrá si le invocas adecuadamente, satisfacer tu peticion sobradamente.

  35. Jan dice:

    Hola de nuevo Santiago y demás tertulianos en este interesante intercambio de comentarios y citas.

    Siempre me ha parecido muy atractivo y revelador el viaje de Ulises como metáfora del reencuentro con el origen perdido, con la verdadera patria, conseguida después de superar los diferentes peligros y pruebas. En su exégesis interpretativa, se descubre el mismo drama que encontramos en tantos relatos y mitos eróicos, siendo útiles para ilustrar el proceso de transformación interior que se produciría en la iniciación gnóstica y alquímica, teniendo como fin el retorno a la perfección primordial del estado humano.
    Quisiera compartir con vosotros un ensayo que publiqué hace algún tiempo y que me parece viene bien con los últimos comentarios. Se titula El Regreso de Ulises.

    http://barzaj-jan.blogspot.com/2009/11/el-regreso-de-ulises.html

    Os deseo a todos un buen día.

  36. Ateneo dice:

    En relación al texto aportado por Jan (gracias), dejo aquí el primer Capítulo del Cantar de los Cantares de Salomón.
    La esposa y las hijas de Jerusalén

    1:1 Cantar de los cantares, el cual es de Salomón.
    1:2 ¡Oh, si él me besara con besos de su boca!

    Porque mejores son tus amores que el vino.
    1:3 A más del olor de tus suaves ungüentos,

    Tu nombre es como ungüento derramado;
    Por eso las doncellas te aman.
    1:4 Atráeme; en pos de ti correremos.
    El rey me ha metido en sus cámaras;
    Nos gozaremos y alegraremos en ti;
    Nos acordaremos de tus amores más que del vino;
    Con razón te aman.
    1:5 Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable
    Como las tiendas de Cedar,
    Como las cortinas de Salomón.
    1:6 No reparéis en que soy morena,
    Porque el sol me miró.
    Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
    Me pusieron a guardar las viñas;
    Y mi viña, que era mía, no guardé.
    1:7 Hazme saber, oh tú a quien ama mi alma,
    Dónde apacientas, dónde sesteas al mediodía;
    Pues ¿por qué había de estar yo como errante
    Junto a los rebaños de tus compañeros?
    1:8 Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres,
    Ve, sigue las huellas del rebaño,
    Y apacienta tus cabritas junto a las cabañas de los pastores.

    La esposa y el esposo

    1:9 A yegua de los carros de Faraón
    Te he comparado, amiga mía.
    1:10 Hermosas son tus mejillas entre los pendientes,
    Tu cuello entre los collares.
    1:11 Zarcillos de oro te haremos,
    Tachonados de plata.
    1:12 Mientras el rey estaba en su reclinatorio,
    Mi nardo dio su olor.
    1:13 Mi amado es para mí un manojito de mirra,
    Que reposa entre mis pechos.
    1:14 Racimo de flores de alheña en las viñas de En-gadi
    Es para mí mi amado.
    1:15 He aquí que tú eres hermosa, amiga mía;
    He aquí eres bella; tus ojos son como palomas.
    1:16 He aquí que tú eres hermoso, amado mío, y dulce;
    Nuestro lecho es de flores.
    1:17 Las vigas de nuestra casa son de cedro,
    Y de ciprés los artesonados.

  37. Ateneo dice:

    Y para Felicidad, respecto a su petición antes manifestada, le dejo la primera parte del Capítulo 3. Seguro que Santiago tendrá mucho que decir a ésto y así lo espero 😉

    El ensueño de la esposa

    3:1 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;
    Lo busqué, y no lo hallé.
    3:2 Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad;
    Por las calles y por las plazas
    Buscaré al que ama mi alma;
    Lo busqué, y no lo hallé.
    3:3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad,
    Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?
    3:4 Apenas hube pasado de ellos un poco,
    Hallé luego al que ama mi alma;
    Lo así, y no lo dejé,
    Hasta que lo metí en casa de mi madre,
    Y en la cámara de la que me dio a luz.
    3:5 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén,
    Por los corzos y por las ciervas del campo,
    Que no despertéis ni hagáis velar al amor,
    Hasta que quiera.

  38. richeutz dice:

    Reflexión comparada a los cantos odíseos apuntados por el Cosmógono:

    “Si lo negamos, él también nos negará. Pero aunque seamos infieles, él continuará fiel, ya que no puede negarse a sí mismo” (2 Tim 2, 11-13)

    [El Dios detrás de la trama, que no se niega a sí mismo y que permanece siempre fiel a su alianza de amor]

    Más:
    “Dios ha puesto un sólido fundamento que se mantiene firme y que lleva grabadas estas palabras: El Señor conoce (gnosis) a los suyos” (2 Tim 2, 19)

    Más:
    “Sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer (gnosis) al que es verdadero” (1 Jn 5, 20)

  39. Felicidad dice:

    Sí,volvamos a las fuentes como nos insta el Cosmógono( por otro lado, yo lo estaba deseando pues no hice otra cosa que pedir que de una vez me calentasen la cama, ay Ateneo cómo te me escapas!…cual Hermes… ).Es un momento de una gran riqueza y con mucha profundidad; me refiero, claro está, a la escena en la que Penélope reconoce a Ulises por esas “señales secretas”, íntimas, que sólo ambos conocen. El modo en que Ulises le describe cómo edificó el dormitorio conyugal, alrededor de ese árbol de olivo que había en el patio, tan ancho como una columna, y cómo colocó piedras espesas y lo cubrió con un techo, en el que había una señal(que sólo quien se acuesta en éste podría reconocer)y lo cerró muy bien , con unas puertas que se ajustaban a la perfección y cómo después convirtió el tronco en el propio pie de la cama, labrándolo, adornándolo de oro y plata y marfil, tensándolo con correas de buey brillantes de púrpura, creo yo que dice por sí misma qué señales son éstas y por qué hasta ese instante ella no le reconoció.
    Vaya, Marcos, se ve que te gustó la conversación 🙂

  40. Felicidad dice:

    Me ha gustado mucho esto que has escrito Richeutz. Voy a meditarlo un ratito. Gracias.

  41. Metodio dice:

    Uy, 40 comentarios, qué barbaridad.
    Yo venía a decir que me equivoqué y que no es Bejarano sino Bermejo. No sé en qué estaría pensando.
    Ahora que, donde se ponga Basilio de Cesarea, que se quite todo lo demás, con perdón.

  42. Marcos dice:

    Bueno, yo no sé si estoy de acuerdo con la interpretación de Titus Burckhardt sobre el mito de Odiseo. Tengo que pensar más sobre el asunto, pero así ahora me parece demasiado rebuscada. O, mejor dicho, quizá sea correcta para otra época, pero, en mi ignorancia -que no tiene lagunas-, desconozco cualquier texto de los siglos X al III a.C. donde se digan esas cosas.

    No sé si Burckhardt indica en el libro en qué fuentes documentales se basa para esa interpretación.

    Creo recordar que Santiago subió el texto de Porfirio por algún lado de esta web.

    Sin embargo, no recuerdo dónde leí que Odiseo vuelve a marcharse de Itaca poco después y en este nuevo viaje se topa con un hijo que tuvo con Circe, el cual le mata por error… o algo así.

    La señal era la cicatriz, ¿no?

    Abrazos.

  43. Felicidad dice:

    Esto que colgaste Richeutz me interesa mucho, es por ahí por donde yo quise ir…de momento estoy dándole vueltas sólo a una cita, aquella que habla sobre que Dios no puede negarse a sí mismo: “Si lo negamos, él también nos negará. Pero aunque seamos infieles, él continuará fiel ya que no puede negarse a sí mismo”(2 Tim 2, 11-13).Me gustaría profundizar en ello,sólo en ello, si alguien puede indicarme cómo se lo agradecería.

    Marcos, soy bastante ignorante y no sé decirlo de una forma más precisa pero yo creo que a lo mejor se reconocieron porque eran uno con respecto al otro carne de su carne y sangre de su sangre. La cicatriz en la rodilla, desde mi opinión, es un pequeño acercamiento pero no definitivo, por sí sola no basta, de hecho no fue Penélope quien le reconoció por ella sino otra.

    Ateneo, esto que colgaste sobre “El cantar de los cantares” refleja excelentemente mi sentir , llevo buscando y buscando muchos años.

    Un saludo, amigos!!

  44. Ateneo dice:

    Carne de su carne y sangre de su sangre (“Esta, esta vez sí es….).

    ¿Cómo no van a reconocerse dos aspectos de una misma naturaleza? Aunque sea necesario realizar un viaje para lograrlo 🙂

  45. Andrei dice:

    Es realmente buen licor el destilado en vuestra acción comentaria. Desde esta isla del Egeo asisto mudo, con las manos bien asidas a los brazos de la butaca que me da forma. Bien saben los astros que agradezco estos viajes mediterráneos y la fragua espirituosa.

    Se me ocurre que esta Gnosis que tanto tributo rinde al mimo de cada momento, podría ser la formación en el paladar de una gota del licor arriba mencionado, cuyo culmen y dolmen es la Ebriedad Absoluta.

    ¡Qué menos que homenajear a Omar Khayyan en tales condiciones!

    A su salud, señores y señoras.

  46. Ateneo dice:

    Elogiar al Vino siempre es un homenaje necesario y más si procede de Khayyan 🙂

    Quiera ser posible degustar tan magno licor.

  47. Jan dice:

    Sí, Marcos, te comento algo al respecto. La interpretación que hace Titus Burckhardt habría que contextualizarla dentro de la llamada Filosofía Perenne, la cual tiene su particular forma de entender la mitología y los símbolos distanciándose en muchos aspectos de la investigación, digamos, científicamente ortodoxa. Para el perennealista, el mito y el símbolo son portadores del conocimiento (gnosis) que revelaría al hombre a una visíón trascendente de sí mismo. Trascendencia que lo acercaría a la idea de Unidad del Ser, alejándolo de la visión dualista, fragmentadora en la que estaría sumergido el “hombre profano” que se identifica únicamente con su aspecto temporal.
    Perdona la forma rápida y desmadejada en que te cuento todo esto sobre algo que es bastante más complejo. Yo hace años que voy siguiendo a autores dentro de este pensamiento y me resultan muy sugerentes, he publicado bastantes cosas de ellos. Es una visión en consonacia con la tradición gnóstica y hermética, por eso me decidí a recomendarlo en este espacio, mi impresión (aunque lo conozco desde hace poco)es que por aquí soplan aires afines (espero no estar demasiado desorientado Santiago!). Creo que más que ser una cuestión de estar de acuerdo o no con lo que escriben desde el razonamiento personal, es si lo que dicen hace resonar alguna cosa.

    Un placer, como siempre.

  48. Ludovico el Rojo dice:

    Aún temiéndome no estar a la altura de la discusión o caer directamente en la digresión, no me resisto a comentar la importancia que para estos temas tiene San Clemente Alejandrino. En los libros de los Stromata distingue claramente la gnosis heterodoxa de la gnosis ortodoxa, de la que es claro conocedor por la transmisión de su maestro San Panteno. Expone además, la utilidad del trivium y el quadrivium (y claro está, de la filosofía) como preparación básica para acceder a la gnosis. Muestra los errores de los gnósticos heterodoxos y, sin embargo, parece mirar con simpatía a algunos de ellos, como a Isidoro, hijo de Basílides, lo que refuerza la posibilidad que apuntaba el Cosmógono, de ciertos casos especiales como el de los valentinianos. Además, acerca de la Odisea, menciona el episodio de las sirenas, en el que Ulises puede escuchar sus cantos amarrándose al mástil del barco. San Clemente identifica el mástil con la Cruz de Cristo, donde uno debe amarrarse para poder escuchar. Si además tenemos en cuenta que los cantos de las sirenas se identificaban en la tradición neoplatónica con la armonía de las esferas planetarias (cosa que San Clemente sabía) la riqueza interpretativa del pasaje se torna sumamente enriquecedora. Pido disculpas por la extensa digresión.

    Un saludo al Cosmógono y a los demás, y gracias por unos comentarios tan interesantes.

  49. Andrei dice:

    Fiel a mi palabra, Ateneo, ayer degusté un buen caldo y bebí concentrado en que ese aspiración tuya y de tantos otros tengan el final ansiado, su Ítaca particular. El título del vino era apropiado, Vínculo, manchego como buen Quijote, e hizo las delicias de la compañia.
    ¡Que Omar nos sonría y acompañe!

    Al ser lego en la materia pregunto al Ágora.
    ¿Alguien se ha tomado de forma ferviente y seria el trabajo de realizar algún estudio sobre la genealogía de la gnosis?

    ¿O creéis más bien que dicho árbol ha de crecer alimentado por el entendimiento de cada aspirante a filósofo por lo inabarcable del asunto?

    Por último, emocionado ante el carácter revelador de las lecturas ofrecidas sobre la anagnorisis Odiseo-Penélope, y al ser lo perenne y hermético los goznes de mi universo comprensor (aún sin puerta ni salas que conectar), creo identificar en esta mitología una suerte de mercurio sófico, al que algunos llaman el viajero, personificado el Ulises, que es purificado tras su periplo, dejando a Penélope la difícil tarea de la fijación.

  50. Jan dice:

    Dentro de los autores contemporaneos considerados perennealistas, Martin Lings, desarrolló una interpretación muy interesante a partir de otro gran texto: La Tempestad, de William Shakespeare. En esta ocasión se hacen mucho más evidentes las claves herméticas que estarían presentes en la obra. Creyendo que a los contertulios aquí reunidos les puede resultar interesante los invito a la lectura:

    http://barzaj-jan.blogspot.com/2010/12/la-tempestad.html

    Marcos, en la introducción que dejé allí, aparecen algunas notas sobre la influencia de los ambientes esotéricos y herméticos que pudieron influir en la obra de Shakespeare, y que seguro te interesan especialmente. Igualmente (para quien tenga tiempo)recomiendo el vídeo de animación que aparece al final para hacer más comprensible la trama argumental.

    Un placer seguir los comentarios que se suceden aquí.

  51. Marcos dice:

    Jan, Cosmógono et al. solo escribo para excusarme por haber abandonado la conversación de golpe, pero entre la revolución y el trabajo, he pasado unos días sin tiempo.

    Me informaré sobre los autores que indicas, Jan. Gracias por la pista. (Aunque debo reconocer que, en general, me gustan los mitos por lo específico de cada uno y suelo recelar de las interpretaciones que nos e basan en las fuentas).

    Abrazos.

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