Sabiduría, 7, 15 ss

Aquí ya insinué cuál era el espíritu del cosmógono y el rango de sus intereses, alegando lo mucho que este pasaje me influyó siendo un zagal. Pero hoy, leyendo un rato, he ido a parar a un pasaje que también me dejó una impronta grande, por eso, lo voy a transcribir, porque me emociona. Es del libro de la Sabiduría, 7, 15 y siguientes:

“...A mí me ha concedido Dios el expresar lo que siento; y el tener pensamientos dignos de los dones recibidos, porque Él es la guía de la Sabiduría y el que corrige a los sabios; puesto que estamos en sus manos nosotros y nuestros discursos, y toda la Sabiduría y la ciencia del obrar, y la disciplina. Él mismo me dio la verdadera ciencia de las cosas existentes, para que yo conozca la constitución del Mundo, y las virtudes de los elementos, el principio y el fin y el medio de los tiempos y los cambios de las estaciones y las vicisitudes temporales, el curso del año y la posición de las estrellas, la naturaleza de los animales y la bravura de las fieras, la violencia de los vientos y las inclinaciones de los hombres, la variedad de las plantas y las virtudes de las raíces. Aprendí cuantas cosas hay ocultas y nunca vistas, pues la Sabiduría, que es la artífice de todas ellas, me instruyó…”

Mira que se necesitan pocas palabras para explicar lo que es un cosmógono. ¡Y pensar que el tonto de Lutero también arrancó este hermoso libro de su torpe cánon bíblico, alegando que era apócrifo!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s