Mónada y masas mínimas

enantiomeria

Siguiendo mi exposición sobre las masas mínimas, que se encuentran sembradas por doquier en esta bitácora, agrego aquí un modelo esencial y esencioso. He usado un modelo tetráktiko para hacerme entender. Sea la mónada ejemplar (y es ejemplar porque sólo existe como necesidad de la razón) la que ocupa 10 unidades numéricas de espacio. Entonces las mónadas eficaces, replicando la mónada modélica, se ordenan en el espacio ocupando cada una 10 unidades numéricas de espacio, sin que en propiedad ninguna de esas unidades le sea propia y connatural, toda vez que las unidades de espacio no pertenecen. De aquí se extraerán cuando corresponda, conclusiones de orden ontológico que explicarán la unidad necesaria, la disparidad aparente, las asociaciones accidentales o esenciales, el amor, la discordia y otras cuestiones de evidente interés. Sobre estos asuntos pienso, cuando pueda, hacer una exposición pública ante un auditorio de prohombres seleccionados con lupa.

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3 comentarios el “Mónada y masas mínimas

  1. Donde dice “unidades de espacio” se puede leer tranquilamente “unidades de tiempo”, dada mi fe absoluta e incondicional en el continuum espacio-tiempo y mi absoluta e incondicional certeza en la unidad materia-espíritu.
    Hago constar que, por pereza, no he construído triángulos equiláteros (que es lo que debiera). En su momento, si tengo tiempo.

  2. richeutz dice:

    Probablemente no he sido capaz de entender la disposición del segundo gráfico que planteas. En él aparece la réplica monádica, dando a entender, creo, que la diferencia o diversidad pertenece al orden de lo aparente, o dicho de otro modo, que la multiplicidad es la unidad en el proceso de réplica monádica de la que surgen espacio y tiempo, id est, unidad y multiplicidad, lo mismo y lo otro, el “yo” y el “tu” u el “él”, son una y la misma cosa. No obstante, y pido disculpas por mi ignorancia, a mi entender la réplica monádica responde a un crecimiento necesariamente geométrico, partiendo de un spermata (mónada) que se replica a sí misma según fuerzas de concordia y discordia que obligan a una distribución de carácter geométrico. Partiendo de la héptada que has planteado, la estructura sería la siguiente:
    1
    2
    Sin que por ello se altere en modo alguno la mayor, a saber, la identidad de lo uno y lo otro, ni se cuestione el continuum espacio-temporal.

  3. No es una intelección excluyente, pero se mueve en un orden de discurso disparejo al que he expuesto. Por tanto, no niego.
    No obstante, la mayor no es el continuum, porque eso es tan obvio como que hay Dios: la mayor son las unidades de espacio, idénticas entre si, que permiten que todo lo esencial pueda ser accidental y que un cuerpo que ocupa un espacio pueda ocupar otro distinto sin dejar de ser lo que es. Sucintamente.

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