Deberes semanales

Se me amontona el trabajo: definitivamente necesito un albacea o secretario, una becaria, un escriba o un esclavo griego, si no, no sé cómo me lo voy a hacer: 1. Escribir una misiva a Korax; 2. Inveniar un sistema anti redes sociales (no informático, por supuesto); 3. Inventariar un catálogo de esculturas sitas en cementerios italianos, para el monográfico sobre las ruinas; 4. Quedar con Urías para recoger unas pruebas y nombrarle Virrey de Cipango; 5. Convocar a los próceres de la Mesa Pentagonal para programar los eventos próximos; 6. Otorgar a Andrea un título valesano con la pompa que es menester; 7. Preparar el siguiente curso de Medicina Paracélsica; 8. Escribir un tratado secreto para Bertoldo el Negro; 9. Entregar un agasajo a mi Iago antes de que cumpla los 18 años, con motivo de su aniversario primo, aprovechando la ocasión para despachar con el Canciller Edmundo; 10. Audienciar con Ateneo unos asuntos indemorables; 11. Redactar una epístola: “Ad Aurora, supra Ars Magna“; 12. Preparar un pincel metafísico de pelo de tigre o león, ya veremos; 13. Adquirir una titanita; 14. Verificar la órbita de mi sandía satelitar y estudiar sus condiciones de posibilidad; 15. Necesito un contenedor de nitrógeno líquido para preparar mi fatigador de luz; 16. Otras cosas que relataré como comentario, porque ahora no las recuerdo…

Anuncios
Esta entrada fue publicada en General.

2 comentarios el “Deberes semanales

  1. Urias dice:

    Entre esas tareas incluya crear una máquina que pare el tiempo, porque si no lo va a tener complicado.
    Por mi parte, mi carga de trabajo ha descendido con lo cual empieza a ser más factible que finalmente le entregue el trofeo que traje de Cipango.

  2. Ioannes ViBcherius dice:

    Querido iatré, cortas se nos hacen las horas para tantos quehaceres inexcusables. Ayer me reuní con nuestro kappelmeister, hoy espero hacerlo con nuestra amadísima Bona Dea, para tratar y redactar temas espiritu-pictórico-literarios, todo ello para ejecutar un evento a final de este mes, que requiere sin demora su fiel liderazgo. Por ello hemos de hablar sin demasiada demora, pues nuestros días no son de sesenta horas, como desearíamos. Cosas tengo para vos. Ósculos y abrazotes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s