El matraz humano

dorn_a254De Gerard Dorn, discípulo de Paracelso, añado aquí esta maravillosa analogía entre un instrumento de laboratorio y su equivalencia funcional con el cuerpo humano. De inmediato se percibe que los vapores más sutiles y volátiles son los que ascienden hasta el cerebro. Y no obstante, aún hay otro vapor más sutil: el que se exhala a través del pico proboscídeo. Esta imagen me tiene obsesionado desde hace años, hasta tal punto que estoy dispuesto a fabricar un pelícano (nombre del artefacto) de medida natural, con la intención de meterme dentro y quintaesenciarme a mí mismo.

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