Fulcanelli: 13 razones

Sobre su figura, aquí. A mí, este género de personajes me dan alergia, una insoportable grima, la verdad. En primer lugar, no se sabe si es una persona o un colectivo de personas; en segundo lugar su nombre está ligado a una Hermandad de Heliópolis, que tampoco se sabe si existe o no; en tercer lugar, toda la gente que rodea la galaxia Fulcanelli es de un estrambotismo alucinado (pintores, libreros, ocultistas…); en cuarto lugar, todo el asunto está rodeado de un conspiracionismo bastante raro y feo; en quinto lugar, todo el pastel tiene una esencia de chauvinismo ocultista francés indigerible; en sexto lugar, exacerba la idiocia de quienes buscan maestros iniciados, alienándolos definitivamente; en séptimo lugar, sus libros, considerados objetivamente, no tienen ni pies ni cabeza y a mi me parecen no sólo inútiles para aprender alquimia, sino todo lo contrario: para desaprenderla; en octavo lugar, estos libros, además, están llenos de memeces, que obviaré citar aquí; en lugar nono, el discurso onánico de los fulcanellianos aburre hasta la muerte, porque al centrarse en su maestro “adepto”, dejan de leer libros más útiles e interesantes; en décimo lugar, la leyenda dice que este Fulcanelli se apareció en Sevilla, medio travestido de mujer y androginizado durante una fiesta de disfraces, cosa grotesca a más no poder; undécimo es que, para colmo, la lectura de sus textos impulsa a sus acólitos a ver moradas filosofales por doquier, lo cual es un signo de paranoia obsesivoide; en duodécimo lugar, la cosa ha devenido un enigma tan inútil de investigar como el de Rennes le Chateau, (otro enigma francés, por cierto) cuyos entresijos son aburridísimos; en decimotercer lugar, para no alargarme, existe una tercera obra, apócrifa o no, titulada “finis gloria mundi”, de tintes paracientíficos y escatológicos. Este título obedece a un cuadro de Valdés Leal, pintor español: es decir, al final, incluso el francesismo más rimbombante y patológico, acaba desembocando en España, que sin tantas jaranas, es un país que hace más piedras filosofales que ningún otro.

El primer libro que compré en mi vida fue “el misterio de las catedrales”, me costó 11 pesetas y seguramente me influyó mucho el no entenderlo, gracias a Dios. Lo conservo en alta estima. Las anteriores opiniones son meramente personales, espero que nadie se irrite, pero conforme me hago viejo, más me irrita la garrulería humana de la que este impostor -a mi juicio- es un exponente y aún y así, mas bien mediocre. No me alargo más.

P.S.// Recientemente ha surgido a la luz la obra póstuma de este singular personaje, el “Finis gloria mundi”. La agrego a continuación para satisfacción de los que aman las empanadas mentales.

Fulcanelli-finis-gloriae-mundi

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5 comentarios el “Fulcanelli: 13 razones

  1. Ateneo dice:

    Tu opinión no es la única en este sentido y a este respecto y como prueba basta un botón. En la siguiente direccion se puede comprobar:

    http://www.estovest.net/prospettive/schwaller_es.html

    Un abrazo.

  2. Dion. dice:

    Me parece muy bien que opines como lo haces,y considero que hay una falta de aproximación y conocimiento de la alquimia operativa por tu parte,si bien comparto algun supuesto,creo que la obra de fulcanelli ,abrió un antes y un después en el interés y los estudios simbólicos del arte hermético ,la imagineria de las catedrales y los blasones, creo que junto a Louis Charpentier crearon escuela ( curiosamente otro autor francés como tu bien dices ) y en mi opinión un maestro, refleja en sus grandes obras,una realidad y conocimiento hermético profundo creando todo un movimiento de realismo fantástico en la mitad del siglo pasado y el interés renovado de estudiosos e investigadores , historiadores y eruditos en torno al misterio y enigmas de los tiempos, de las piedras, las tradiciones ancestrales , las catedrales y su historia oculta.
    Me parece muy interesante tu exposición aunque no comparta el grueso de tus opiniones,pero creo que es buen debate a seguir. Un saludo cordial y gracias por tu aportación.

  3. A Dion,

    Como ítem primero, celebro que le parezca muy bien que en mi blog yo opine como lo hago. Gracias.
    Como ítem segundo, y sobre el “considero que hay una falta de aproximación y conocimiento de la alquimia operativa por tu parte”, me parece muy bien que venga a mi blog para ponderar mi falta de conocimiento. Yo, en cambio, no sé quién es usted.
    Como ítem tercero, esta manera suya de irrumpir en corral ajeno es un ejemplo meridiano de lo que en el artículo se expone.

    Posiblemente el de Fulcanelli “sea un buen debate a seguir”, pero considerando los dos primeros ítems citados, le aseguro que tal debate no tendrá lugar en esta página.

    Adios.

  4. Buenas, me gusta mucho el artículo, me aclara muchas cosas. Yo soy un novato en este ámbito, no soy científico ni mucho menos un adepto o iniciado, simplemente un buscador al que se le despertó recientemente un peculiar Amor, y que anda en busca de su hilo de Ariadna. He percibido en el “Affaire Fulcanelli” mucho de lo que usted sabiamente critica. Por otra parte, percibo mucha petulancia de ciertos “eruditos”, seguidores de Carl Jung, de René Guenon, de Julius Evola y del mismo Fulcanelli, que dicen tantas cosas de la Alquimia, que me huelen a disparates. No sé si estaré equivocado.
    Por otro lado, intuyo que todo este asunto es más sencillo de lo que se cree. Hace poco más de un año he plantado un mango pequeño en casa, y hace como un mes empezaron a salir sus pequeños frutos; La otra vez me sentí arrobado cuando me percaté que en 7 días el tamaño de los frutos se triplicó, y ahora están bastante grandes. La naturaleza es maravillosa. Creo que nos falta mucho aún por entender sus misterios. Un cordial saludo. Me he paseado ya bastante por esta bitácora, no sin sumo deleite.

  5. He leído algunas opiniones sobre Fulcanelli de Santiago Jubany; en particular su prólogo a Las Moradas Filosofales, y me parecen bastante fundadas.
    Otra cosa es extender el hecho de que existen notorios errores en la obra de este personaje, a la afirmación de que Fulcanelli fué una simple patraña creada por la fantasía y la propaganda francesa.
    En un trabajo que he publicado recientemente , titulado “La identidad de Fulcanelli” doy sobradas evidencias de que no fué francés, aunque residió mucho tiempo en el país vecino, sino una figura de alto rango en la corte de Alfonso XIII y, aunque no nacido en España, sí nacionalizado español.
    Creo que mi estudio delimita bien las luces y las sombras de este enigma tan prolongado.

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