Lin Yutang: Sobre el té y la amistad

Té

Lin Yutang tuvo dos grandes méritos: Fue erudito chino en el siglo XX -siglo de opinión y no de erudición- y escribió siguiendo el estilo clásico de los eruditos chinos con buen resultado. Autor del fenomenal tratado La importancia de vivir, más soberbio en sus apreciaciones estéticas que en las filosóficas (suponiendo que sean cosas distintas) la obra, plástica, sensorial, exótica, habría merecido la entusiasta aprobación de los esteticistas y decadentistas del fin de siècle. De la sección sobre cómo disfrutar de la vida, traduzco del original inglés un capítulo, repleto de delicuescencias y goces inesperados, acerca de cómo se debe tomar el té en compañía. Curiosas sus apreciaciones sobre el rocío. Mejor leerlo tomando una taza de té, por supuesto.

Sobre el té y la amistad

Porfirio: Conócete a tí mismo

“Conócete a tí mismo” era el consejo grabado en el frontispicio del oráculo de Delfos. Acaso en este leitmotiv se resuma la historia de la filosofía. Plutarco, sacerdote del oráculo, aclaró que la respuesta al consejo era “E”. Abelardo, en la Edad Media, escribió Nosce te ipsum, libro sensato sobre la responsabilidad personal, que san Bernardo aborreció y no entendió . Entre uno y otro, Porfirio dedicó un tratado a la recomendación oracular, del que apenas han sobrevivido tres fragmentos, que cuelgo a continuación. Imagen no prevista por el autor, el fragmentario hombre moderno sólo puede leer los fragmentos de un tratado sobre el autoconocimiento. En ellos se intuye una gran obra. Cumplir el precepto, dice Porfirio, implica conocer el verdadero Bien. En el erudito siglo XV, Nicolás de Cusa dirá que conocerse a sí mismo implica conocer el principio de todo.

Conócete a tí mismo

El síndrome de “El hombre tranquilo”

El_hombre_tranquilo

Este síndrome provoca en el sujeto el impulso irrefrenable de contextualizar. He podido constatarlo al asistir a la presentación de un libro sobre la celebérrima película “El hombre tranquilo” de John Ford. Entre el público, un ejemplar de la filoxera de lo políticamente correcto ha hecho notar la necesidad de contextualizar la obra, ya que en caso contrario le repelería. Es curioso el impulso neurótico de contextualizar todo cuanto no concuerda con la chifladura propia o cuanto salga del código conversacional y opinativo vigente. La principal desventaja que presenta poner en contexto cada obra que nos salga al paso intelectual, es la de no terminar nunca, dado el inmenso número. Ahora bien, puesto que toda contextualización se hace a su vez desde un contexto, en lugar de poner en contexto la obra, propongo ponernos en contexto a nosotros mismos. Así, claramente delimitadas nuestras anteojeras ideológicas de una vez por todas, no tendremos más necesidad de decir: “El hombre tranquilo está bien, pero hay que ponerlo en su contexto”, sino “El hombre tranquilo está bien, pero tengo que poner mis ideas en su contexto, porque me impiden disfrutar de la película”. Así, el impulso de contextualizar se satisface, calmando al mismo tiempo la voz de la conciencia políticamente correcta.

Proclo: Comentario a los Oráculos Caldeos

Proclo

Apenas superviviente del estrago universal de la caída de Roma, el impagable Comentario de Proclo nos ha llegado fragmentario, como los propios Oráculos. Fragmentos sobre fragmentos de una enseñanza que, completa, ya ocultaba los misterios. Velos apropiados para un texto que encubría la cúpide de la teurgia, ciencia del ascenso a la Unidad. Es un texto difícil, y no por lo fragmentario; debe ser así, estamos ante el programa de doctorado de los neoplatónicos, cuyos estudios básicos eran ya mucho más eruditos y complejos que los nuestros. Pero, descontando el gozo de no enterarse de nada, si se lee el texto como un tratado apofático, resulta bastante asequible. Las ruinas de este Comentario  aún cumplen su finalidad; lo que ha sobrevivido basta para aclarar el esquema general de los Oráculos.

Comentario a los Oráculos Caldeos

Villancicos medievales

Recientemente he descubierto este villancico de la Edad Media y lo disfruto repetidamente hasta desgastarlo. Es alegre y gozoso, con cierto sabor a Cuentos de Canterbury. Escuchando estas cosas, pienso que en vez de rescatar los siglos bárbaros, son los siglos bárbaros los que tendrían que rescatarnos a nosotros. Feliz año nuevo.

Aristóteles: Sobre la adivinación en sueños

sueño razón

Ojo que aquí el Filósofo dice mucho más de lo que parece. Por lo pronto vemos una declaración de la tricotomía del hombre y del funcionamiento del spiritus. El gran Al Kindi parece que se basa en este texto para escribir De Radiis Stellarum, que es una teoría general de la magia.  También hay implicaciones teológicas tácitas: la relación de Dios con las criaturas y la profecía. No comprendo como se puede obviar este texto para interpretar el pensamiento aristotélico.

Sobre la adivinación en sueños