Heráclito. Fragmentos.

En la biblioteca de filósofos de esta casa, rica en presocráticos, faltaban los fragmentos de Heráclito. Fue llamado el Obscuro, a causa de la concisión de sus escritos y de los múltiples y arduos sentidos que se intuyen. Actualmente se le conoce por una metáfora afortunada, la del río esquivo a cuyas aguas no puede bajarse dos veces; imagen que tiene la virtud de aplicarse al tiempo, a la vida, al flujo de nuestros pensamientos y a las aguas de cualquier río. Crátilo, que debatió con Sócrates acerca de la esencia de los Nombres, era uno de sus discípulos. No despreciemos la sabiduría de los presocráticos. Hay un extraño gozo al leer sus fragmentos que no se da con filósofos más fatigosos, como Kant o Hegel. La naturaleza ama ocultarse, decía Heráclito, y nosotros amamos ingresar en la obscuridad de su ocultamiento.

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Lecturas areopagíticas (I): Los tres movimientos

En el Tratado sobre los Nombres Divinos de Dionisio Areopagita, que estoy leyendo con verdadero deleite y calor, se mencionan tres clases posibles de movimientos que pueden darse en todas las partes del mundo, esto es, divina, celeste y terrestre:

Decimos que las mentes divinas se mueven circularmente al unirse a los resplandores de la Belleza y del Bien, sin principio ni fin; en línea recta cuando ayudan a los inferiores, dirigiendo todas las cosas rectamente; en espiral cuando al ayudar a quienes lo necesitan, permanecen inmutables en su identidad,  girando alrededor de la Causa hermosa y bella de su identidad.

Además, también hay movimiento en el alma. Es circular cuando entra en sí misma separándose de las cosas externas, siguiendo la circunvolución unificada de su potencia intelectual. Concentrándose uniformemente como en un círculo la hace estable y volver de la multiplicidad de las cosas externas, y concentrada en sí misma y después de esa unión uniforme se une con sus potencias íntimamente unidas, y así ese movimiento la eleva hasta el Bien y la Belleza que trasciende todas las cosas, uno y el mismo, sin principio ni fin.

El alma se mueve en espiral cuando, en la medida que le conviene, es iluminada con los conocimientos divinos, no intelectualmente y de forma única, sino con razonamiento discursivo e inductivo y con operaciones mixtas y mutables.

Y el movimiento es rectilíneo cuando el alma, en lugar de entrar dentro de sí misma y moverse con inteligencia simple (…) procede hacia las cosas que están a su alrededor y desde lo exterior, como símbolos varios y múltiples, se eleva a las contemplaciones simples y unificantes.

Ciertamente el Bien y la Belleza, superior a todo reposo y movimiento, es la causa de estos y también de los tres movimientos en las cosas sensibles de este mundo y mucho antes de la situación de cada uno, de sus estabilidad y reposo, y también de su conservación y su fin. Por tanto toda estabilidad y movimiento procede de Él, está en Él, tiende a Él y por causa de Él.

Vemos como estos tres movimientos aplicados al alma constituyen tres formas posibles de conocimiento trascendente. El primero es una suerte de contemplación o de nube del no-saber. El segundo es una iluminación y un conocimiento divino, que emplea cualquier razonamiento válido aplicándolo a las cosas superiores. El tercero es un ascenso desde lo múltiple a lo Uno, realizado a través de las cosas sensibles y de los símbolos que manifiestan. Estos métodos de realización no son particularmente complejos. Mientras ustedes leen esto con mucha atención, se están moviendo espiralmente. También son la base esencial del hesicasmo en la ortodoxia.

No es mi única lectura de verano. También estoy con Los pazos de Ulloa.

For he is an englishman (H.M.S Pinafore). Gilbert & Sullivan.

Recientemente, no se por qué, me ha dado por escuchar operetas de Gilbert y Sullivan. Las obras de ambos son extremadamente conocidas en todos los países sajones. Aquí, apenas los conocedores saben lo que es The Mikado. Aquí les dejo el final de H.M.S. Pinafore, otra de sus composiciones más logradas y que acaso sea conocida por el capítulo de Los Simpson en que el Actor Secundario Bob la representa ante Bart. Seguro que les gusta.

La obertura 1712

Confieso que me reído como un demente escuchando esta obertura 1712, evidente parodia de la celebérrima obertura 1812 de Chaikovsky. El compositor es P.D.Q. Bach, -nombre también paródico de los hijos de Bach-, pseudónimo de Peter Schickele. A este señor lo conocía por su suite “A Year in the Catskills”, muy agradable de escuchar. Genial cuando al final pinchan los globos para imitar los extemporáneos cañonazos con que a veces se adorna la 1812.

Thema Mundi. El horóscopo del mundo. Fírmico Materno.

 

Thema Mundi

Tras un tiempo de inactividad por causas ajenas a la buena voluntad de este su editor, retomamos las buenas costumbres con este curiosísimo y complejo fragmento de Fírmico Materno. Se trata del natalicio del mundo, extraído de los Matheseos Libri VIII, uno de los tratados de astrología más importantes de la Antigüedad. Este hombre escribía de una manera particularmente abigarrada, lo que dificulta la comprensión. A pesar de que, -como dice Alberto Magno (que fue un astrólogo eminente)-, la astrología es un arte puramente conjetural, sin embargo el pasaje tiene una simbología muy interesante referida al agua y al fuego, a la expirosis y el diluvio.

Thema Mundi

Una escuela de Zen

enso

 

A quien interesare:

Estoy creando una escuela de meditación en la linea del Zen y he pensado que lo correcto era comunicarlo a los amigos que frecuentan esta página.

Esta escuela de meditación, que aún no tiene nombre, es de orientación laica, pero lo que en ella se ofrece tal vez pueda auxiliar a cuantos quieran estrechar más y mejor su íntimo convivio con Dios.

Muy a menudo este convivio se ve comprometido porque la persona no sabe la manera correcta de estar en silencio o de estar en quietud, de manera que las agitaciones de la mente interrumpen aquel buen propósito.

Por ende, también hay un hecho insoslayable y es que una gran cantidad de personas de buena naturaleza interior, se ven aquejados de los sufrimientos propios de la angustia, la ansiedad y el pánico, y dado que no se puede dejar a estas personas a merced exclusiva de psiquiatras, psicólogos y psicofármacos, justo es que aprendan el único remedio para curar -que no paliar-, este sufrimiento suyo.

A tal efecto propongo una enseñanza, unas conferencias, una práctica contemplativa en compañía y lo que se llama Dokusan, que significa instrucción privada.

Por lo pronto esta escuela y comunidad fraternal tendrá su lugar natural en Catalunya. Más adelante, ya veremos.

Cualquiera que esté interesado en la noticia, que me escriba a valgris@gmail.com y me lo haga saber.

Yo soy Santiago Jubany. Os saludo a todos.