Habida cuenta que los personajes entomológicos parece que tienen prisa y van apareciendo en el escenario cosmógonico valesano de manera persistente e imprevisible, -primero el Aedes albopictus, después llama a la puerta del cosmógono la hoplia caerulea y, finalmente, el ateuchus sacer se acomoda a compartir la hora del café-, propongo inaugurar sin más dilación la Cátedra de Entomología Cosmogónica de la UAB (Universitat Autónoma de Begur).
El aspecto del laboratorio debe ser similar al que muestro a continuación, tant si com no, o ya empezaríamos las cosas mal.
