Obsérvese en este miniado de 1345 una belleza de imagen: el Libro, hecho útero, crisol, matriz y matraz del renacimiento cosmogónico, y obsérvese que esta Terra Foliata, esto es, tierra de folios u hojaldrada, (¡nuevamente la comestibilidad!) está sellada y rodeada de agua. Es obvio que el asunto se presta a enormes hermenéuticas, en las que no puedo detenerme ahora. Baste decir que este Libro preñado, en su momento, cuando se rompa el sello, dará a Luz, Natural y Sobrenatural, al Cristo Trismegisto (que también es comestible).
Ahora empezaría a hablar del Liber, de la Liber-tas, de la Liber-alitas, de la Liber-atio, de Bacchus Liber, y del canto Libera-me:

