A todos los ciudadanos, pongo en conocimiento: Que nuestro dilecto y amadísimo Bertoldo el Negro, Insigne Prohombre de esta Nación, bajo la égida de Minerva Victoriosa, ha retornado hoy de una larga campaña en los terríficos Prados de la Invención, a los que partió, ¡oh, corazón audaz, generoso y valiente! para conquistarnos nuevas tierras, de las cuales nosotros, y nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, haríamos perenne disfrute. Y hoy -día feliz-, ha retornado de la campaña, coronado aún por el sudor de la batalla civilizadora, aportando al común los abundantes trofeos que acreditan su Victoria contra el Caos. ¡Deo gratias!
(Primicia de su triunfo: nuestro HB-1, hecho realidad posible)
¡Dadle vino, ceñid sus sienes con guirnaldas, ofrecedle un pan perfumado y que hoy repose feliz en sus estancias, sintiéndose de nuevo en casa y querido por los suyos! Tiempo habrá para que nos relate sus hechos y para loar su genio con fastos sinceros. Pero hoy, hoy un Duque emocionado le abraza, malconteniendo lágrimas de emoción y orgullo. ¡Finis Coronat Opvs!