Lilianne valesana

Esta galería de ilustres gentes no estaría nada completa si no agregara a la pintora y dibujante oficial del Ducado: Lilianne, mi pintora de almas, la única que posee este don. Obvío decir que la quiero mucho y que como toda pintora, es dama que obtiene de sus torturas espirituales, paisajes espirituales que no tienen parangón. Todos los artistas pintores que he conocido tienen un algo de imbécil que los hace insufribles, y sin embargo, este no es el caso de Lilianne, pues conforme avanza en su sabiduría pictórica, mayor es su discreción de espíritu. Es el único caso que conozco, para alegría mía y de esta corte nuestra. Tiene el encargo de pintarme a mí ataviado con sotana, boina, perro, antiparras, gesto adusto, fondo negro y señalando con el dedo un pasaje bíblico para que se inquieten, el día de mañana, los escrutadores de misterios.

Publicado en  on Abril 29, 2008 at 10:30 pm Comentarios (3)

El “cembalo d’amore”

Agrego aquí un instrumento musical singularísimo, del cual apenas se tiene constancia o noticia: el clavicémbalo de amor. Consultando con mi experto, ha mostrado una gran excitación al verlo, y un vehemente deseo de poseer uno parecido. Yo me conformo con menos: me bastaría con asistir a un concierto para este intrumento y verificar si sus capacidades acústicas están en consonancia con un  nombre tan prometedor. Este grabado tiene un pie en alemán, que traduzco: “Grabado incluído en la Colección (de cosas) muy notables en la historia de la literatura, relativas a la naturaleza, la medicina y el arte” (1723).

Publicado en  on at 10:51 am Dejar un comentario