Me he fijado que recibo muchas visitas interesadas por Cornelius Agrippa, a quien tengo en gran estima, como he dicho, pero mucho me temo que estas visitas están más interesadas por su obra mágica o por su extravagante vida que por su vertiente teológica y humanista. Por eso he querido traducir una obrita suya, inédita y por primera vez llevada al castellano, para que la reflexionen con gran seriedad todos mis huéspedes . Cornelius Agrippa es un personaje muy complejo, de un pensamiento densísimo, demasiado poliédrico como para circunscribir su legado a la Philosophia Occulta, obra peligrosísima si cae en manos de cualquier necio pero utilísima si se tienen las ideas muy claras.
Esta es mi traducción, en los próximos días la puliré para que quede más elegante: su estilo es rebuscadísimo, pero al mismo tiempo, muy elegante y quisiera hacerle honor. Por lo pronto, a disfrutar de esta carta que yo, Santiago Jubany, cosmógono y agripólogo, pongo en vuestras manos de parte de Enrique.