He observado que alguien ha buscado la biografía de Santiago Jubany. Me siento avergonzado porque su búsqueda no debe haber arrojado ningún resultado positivo y esto me deja en mal lugar.
Una noche en la ópera

A la ópera se va como Dios manda: sin tejanos, ni camisetas. Necesariamente se impone el traje y la pajarita (yo prefiero la pajarita a la corbata, va más conmigo). Aquí, un servidor, con bigote de Errol Flynn, dispuesto a asistir al estreno de la ópera “Roberto Devereaux”, acontecimiento que sucedió antes de que el Liceu se quemara por enésima vez. Luego lo reconstruyeron, lo proletarizaron y ya no es lo que era, pero siempre nos quedará el Palau de la Música, para sacar el traje de auditor cualificado.