Eclesiástico, 39, 1 ss.

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Ya de muy joven me impactaron estos párrafos del Eclesiástico, y debiendo escoger entre todas las propuestas de vida que me ofrecía el mundo, esta me pareció la más sensata, la más divertida y la que, en cierto modo, se acomodaba más a mi naturaleza. Describe al estudioso de la sabiduría:

“…Investiga la sabiduría de todos los antiguos, dedica su tiempo a estudiar las profecías; reflexiona los dichos de los hombres famosos y penetra las sutilezas de las parábolas; indaga el sentido oculto de los proverbios, estudia sin cesar las sentencias enigmáticas. Presta servicio entre los grandes y ocupa un lugar entre los principales; viaja por países extranjeros, pues conoce por experiencia lo bueno y lo malo de los hombres. De todo corazón, muy de madrugada, se dirige al Señor, su Creador, suplica en la presencia del Altísimo: abre sus labios para orar y pide perdón por sus pecados. Si el Altísimo lo desea, será colmado del espíritu de inteligencia: entonces derramará como lluvia palabras sabias y celebrará al Señor con su discurso; administrará con rectitud su consejo y ciencia y meditará sobre los secretos de Dios; con su enseñanza hará brillar la doctrina y se regocijará de su alianza con Dios. Las gentes celebrarán su inteligencia, que nunca caerá en el olvido; su recuerdo no se borrará jamás y su nombre vivirá para siempre. Las naciones hablarán de su sabiduría y la asamblea proclamará su alabanza…”

Tengo mucho afecto a este libro, por eso me molesta sobremanera que el tonto de Lutero lo sacara del canon bíblico por considerar que no era un libro revelado; será porque no se sentía identificado con ese modelo de hombre, lo cual no es de extrañar porque Lutero cosmogonizó pésimamente y los que le siguieron, peor aún..

Cuando no estoy muy fino, lo suelo leer y de su lectura obtengo un placer muy delicado. Por eso lo he citado aquí.

Publicado en  on Marzo 10, 2008 at 10:15 pm Comentarios (2)

Baudelaire. Mi corazón al desnudo

Mis opiniones acerca del teatro. Lo que siempre me ha parecido más bello en un teatro, desde mi niñez, y aun ahora, es la araña luminosa: un bello objeto, cristalino, complicado, circular y simétrico.
Sin embargo, no niego, en absoluto, el valor de la literatura dramática. Sólo que quisiera que los comediantes estuvieran montados sobre patines muy altos, llevaran máscaras más expresivas que el rostro humano y hablasen a través de altavoces; por último, que los papeles de las mujeres fuesen representados por hombres.
Al fin y al cabo, la araña me ha parecido siempre el actor principal, vista a través del extremo grande o del extremo pequeño de los gemelos de teatro.
Me aburro en Francia, sobre todo porque allí todo el mundo se parece a Voltaire.

Emerson olvidó a Voltaire en sus Representantes de la humanidad. Habría podido escribir un bonito capítulo titulado: “Voltaire o el antipoeta”, el rey de los mirones, el príncipe de los superficiales, el antiartista, el predicador de las conserjes, el tío Gigogne de los redactores de Le Siècle.
En Las orejas del conde de Ches-terfield, Voltaire hace bromas sobre el alma inmortal que residió durante nueve meses entre excrementos y orines. Voltaire, como todos los perezosos, detestaba el misterio.
Del amor, de la predilección de los franceses por las metáforas militares. Aquí toda metáfora lleva bigotes.
Literatura militante.
Seguir en la brecha.
Mantener en alto la bandera.
Sostener la bandera alta y firme.
Lanzarse a la pelea.
Uno de los veteranos.
Todas esas gloriosas fraseologías se aplican generalmente a patanes y a haraganes de cafetín.

Metáforas francesas
Soldado de la prensa judiciaria (Bertin).
La prensa militante.
Añadir a las metáforas militares:
Los poetas de combate.
Las literaturas de vanguardia.
Estas costumbres de las metáforas militares denotan espíritus no militantes, sino hechos para la disciplina, es decir, para la conformidad; espíritus nacidos domésticos, espíritus belgas que no pueden pensar más que en sociedad.
Desconfiemos del pueblo, del sentido común, del corazón, de la inspiración y de la evidencia.

El día en que el joven escritor corrige sus primeras pruebas, está tan orgulloso como un escolar que acaba de ganarse su primera viruela.
¿Por qué es el espectáculo del mar tan infinita, tan eternamente agradable?
Porque el mar ofrece, a la vez, la idea de la inmensidad y del movimiento. Seis o siete leguas representan para el hombre el límite del infinito. He aquí un infinito en diminutivo. ¿Qué importa si basta para sugerir la idea del infinito total? Doce o catorce leguas (en diámetro), doce o catorce de líquido en movimiento bastan para darnos la más alta idea de belleza que se ofrezca al hombre en su habitáculo transitorio.
Lo único interesante en la Tierra son las religiones.
¿Qué es la religión universal? (Chateaubriand, de Maistre, los alejandrinos, Capé.)
Hay una religión universal, hecha para los alquimistas del pensamiento, una religión que se desprende del hombre, considerado como memento divino.
Yo pondría la ortografía bajo la mano del verdugo (Th. Gautier).
Un bello cuadro por pintar: La canalla literaria.
Estudiar en todos sus modos, en las obras de la naturaleza y en las obras del hombre, la universal y eterna ley de la gradación, del poco a poco, del poquito a poquito, con fuerzas cada vez más crecientes, como los intereses compuestos, en materia de finanzas.
Lo mismo ocurre en la habilidad artística y literaria; lo mismo ocurre en el tesoro variable de la voluntad.
La chusma de los pequeños literatos, a los que vemos en los entierros distribuyendo apretones de mano y recomendándose a la memoria del hacedor de crónicas.
Del entierro de los hombres célebres.
Molière. Mi opinión sobre Tartufo es que no es una comedia sino un panfleto. Un ateo, si es sencillamente un hombre bien educado, pensará, a propósito de esta pieza, que nunca hay que dejar ciertas cuestiones graves en manos de la canalla.
Glorificar el culto de las imágenes (mi grande, mi única, mi primitiva pasión).
Glorificar el vagabundeo y lo que se puede llamar el bohemianismo, el culto de la sensación multiplicada que se experimenta por la música. Remitirse a Liszt.
La música da la idea del espacio.
El resto de las artes, más o menos: ya que son número y que el número es una traducción del espacio.
Siendo muy pequeño, sentí en mi corazón dos sentimientos contradictorios: el horror de la vida y el éxtasis de la vida.
Eso me pasa por ser un perezoso nervioso.
Las naciones sólo a su pesar tienen grandes hombres.
El hombre de ingenio, el que nunca se llevará bien con nadie, debe afanarse a gustar de la conversación de los imbéciles y a la lectura de libros malos. De allí obtendrá goces amargos que compensarán con creces su esfuerzo.
Toda idea está, por sí misma, dotada de una vida inmortal, como una persona.
Toda forma creada, así sea por el hombre, es inmortal. Pues la forma es independiente de la materia y no son las moléculas las que constituyen esa forma.
Es imposible hojear una gaceta cualquiera, de cualquier día, o cualquier mes o cualquier año, sin encontrar en cada renglón las señales de la más espantosa perversidad humana, al mismo tiempo que las más sorprendentes jactancias de probidad, de bondad, de caridad, y las afirmaciones más desvergonzadas relativas al progreso y a la civilización.
Todo periódico, de la primera línea a la última, no es más que un tejido de horrores. Guerras, crímenes, robos, impudicias, torturas, crímenes de los príncipes, crímenes de las naciones, crímenes de los particulares, una embriaguez de atrocidad universal.
Y con ese repugnante aperitivo el hombre civilizado acompaña su desayuno de cada mañana. Todo, en este mundo, transpira crimen: el periódico, la muralla y el rostro del hombre.
No comprendo cómo una mano pura puede tocar un periódico sin una convulsión de asco.
De la infamia de la imprenta, gran obstáculo al desarrollo de lo bello.
Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian sin cesar las palabras inmoralidad, moralidad en el arte y otras estupideces, me hacen pensar en Louise Villedieu, puta de a cinco francos que, acompañándome una vez al Louvre, adonde ella nunca había ido, empezó a ruborizarse, a cubrirse el rostro y a tirarme a cada momento de la manga, preguntándome, ante las estatuas y los cuadros inmortales, cómo se podían exhibir públicamente tales indecencias.
Sueño desde hace dos años en un gran libro, Mi corazón al desnudo, donde acumularé todas mis cóleras. ¡Ah, si algún día éste ve la luz, las Confesiones de Rousseau parecerán pálidas!

Publicado en  on at 9:42 pm Dejar un comentario

Erik Satie. El espíritu musical (conferencia)

(Traducción: Santiago Jubany)

ERIK SATIE
COMPOSITOR DE MUSICA MOBILIARIA

Musico de la cofradía de la Rosa + Cruz
Maestre de la Capilla de la Iglesia Metropolitana
De Jesus conductor
Alumno diplomado de la Schola Cantorum

Os presenta:EL ESPIRITU MUSICAL

Debiendo hablaros de la musica –tema muy vasto para una charla- me ceñiré mucho a mi proposito, y me limitaré a hablaros un poco de los musicos y, sobre todo, del espíritu musical…
Al músico se le recluta en todos los medios, … acuden a nosotros desde todas las clases sociales…
La enseñanza musical se practica como todas las enseñanzas; … lo otorgan los profesores … y es recibido por los alumnos –que son más o menos buenos- (así como los profesores, se entiende)…
Al cabo de algunos años, el alumno se convierte en lo que, vulgarmente, ese llama un “artista”…
Hasta aquí, … todo va bien.
En suma … este recien llegado, …¿qué sabe?
Conoce: la harmonía … el contrapunto; la instrumentación; la orquestación … la melodía no tiene secretos para él … tampoco el ritmo, la sonoridad, el dinamismo, la tonalidad (y el sistema atonal)…

Cultiva la sabiduría … es imaginativo … posee una dosis de abnegación acrecentada por un voluminoso deseo de sacrificio … enorme … osaría decir … su poder es extremo…
En una palabra, está preparado para la lucha … combatirá lealmente…

Notad que todas aquellas cosas son conocidas por los propios críticos … pues los críticos … en el bien entendido … lo saben todo … y poseen todas las cualidades.
…Ved a los señores Vuillermoz … Laloy, Scholoe(t)zer: … sí … ellos lo saben todo! (por lo menos … supongo yo) …
No déis … os ruego, … un sentido agresivo a los que os estoy diciendo…
No hago sino constataciones que en modo alguno comportan ensombrecer el renombre de críticos respetables y respetuosos –y que yo respeto…
Tengo demasiado espíritu de Librepensador como para no tolerar el pensamiento de los demás – incluso si estos se presentan ante mí como adversarios irreductibles y ligeramente desleales…
…Yo no ataco ni glorifico a nadie… incluso abandono … hoy, la ironía que me es habitual…
…Os hablo como amigo –como viejo amigo, se entiende…
Pero no basta con ser músico –o con poseer el ademán- además es necesario tener el espíritu…
Este espíritu es un espiritu como cualquier otro;…es el hermano del espiritu literario … del espiritu pictórico … del espíritu científico … y de muchos otros espíritus –tan espirituales unos como los otros…
…únicamente … aquellos que estan animados por este espíritu pueden esperar alcanzar ciertas alturas de pensamiento … ciertas cumbres de la especulación…
Sabed, queridos amigos, que e el espíritu propio de cada arte es quien otorga al artista el coraje necesario para soportar la violencia de las luchas…
… pues, en arte …todo consiste en la lucha … en él las luchas son numerosas … repetidas … despiadadas…
Sobretodo … nada de compromisos…
… capitular será siempre un signo de debilidad –cuando no de cobardía…
Así, podemos ver que la mayor parte de los críticos –tanto en musica como en cualquier arte- no poseen “el espíritu” de la cosa de la que tratan…
…Por esa razón su punto de vista difiere con tanta frecuencia de aquel otro que posee el autor, al cual están juzgando…
Tened presente que no pongo en cuestion su buena fe … pues yo no hablo aquí más que de los críticos serios … los otros no me interesan tanto como para que me ocupe de ellos…
Por tanto, que aquellos no vean en mis palabras ninguna mala intención para con ellos: … en modo alguno son el objeto de mi desatenta atención…
…Que el Señor les proteja … los bendiga, … los colme de felicidad –si lo tiene a bien…
En las cosas del intelecto, residen convenciones especiales con respecto a estas cosas.
…si uno quiere tener razón –realmente razon- es preciso comenzar por ser razonable, muy razonable (notad que no estoy incurriendo en pleonasmo alguno)…
Además … hay que tener razón sin vanidad … sin estrépito … sin orgullo … la posesión de la razón no otorga privilegio alguno…
… con frecuencia, no procura más que problemas… el hombre que tiene razón, es –generalmente- muy mal visto… incluso con gafas…
…a él conviene el saber y no debe ambicionar otra cosa que el tener razón –si la tiene…
…pero aquel que desee conservar su personal tranquilidad, tendrá cuidado de tener siempre la culpa … toda la culpa – incluso más…
… entonces… tendrá asegurados los días felices … avanzará entre honores y la prosperidad –y, tal vez… tendrá muchos hijos –legítimos, naturales –o sobrenaturales.
El ejercicio de un arte nos invita a vivir en la mas absoluta renuncia…
… no os hablo de cosas risibles… sino de sacrificio….
La música exige mucho de aquellos que la quieren servir… eso es el que quería que intuyérais…
Un verdadero músico ha de estar sometido a su arte… ha de colocarse por encima de las miserias humanas; … ha de disponer su valor en sí mismo … en nada más que en sí mismo.

NUESTRO PRINCIPIO COMERCIAL:
HACER ALGO NUEVO CON LO VIEJO
Publicado en  on at 7:08 pm Dejar un comentario

Estudiando el Voynich…

Ahora llevo unos días investigando el manuscrito Voynich, intentando clarificar si es obra de un impostor brillante, de un loco con constancia e ingenio o de un sabio redomado. Sus dibujos, esquemas y símbolos no corresponden a nada conocido, al igual que el inextricable idioma con el que está escrito, no descifrado hasta el día de hoy.
De todas formas sucede que estos enigmas, cuando son tan manoseados pierden un poco de interés, por eso abordo el estudio con una cierta desgana, dejando aparte los capítulos correspondientes a botánica y centrándome en los referidos a astronomía, (caso de que traten de astronomía). Por supuesto, les tendré informados.

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(Página 70 del manuscrito Voynich. En el círculo exterior se ven mujeres desnudas dentro de barriles, con un cordón umbilical que las liga a una estrella. En el centro, dos peces estrambóticos)
Publicado en  on at 6:48 pm Dejar un comentario